Un pequeño grupo que buscaban herramientas para poder ayudarse y ayudar en esta enfermedad tan terrible que es la “adicción”
No es nada fácil aceptar que nosotros, la familia está, igualmente enferma o más.
Las familias, al ver que podían tener una vida relativamente tranquila a pesar de “su” adicto, provoco que ellos mismos fueran invitando a sus vecinos. De a poco, y de boca en boca.
Con el crecimiento vino la sabiduría y nos dimos cuenta que podíamos llevar esta experiencia a otras personas.
El Padre Charly Olivero nos propuso formar pequeños grupos que pudieran visitar a aquellas familias que no se animaban a venir. Fue así que en el 2010 se formo el grupo de las “Misioneras de Santa Ana”.
Como todo grupo, que trabaja “cuerpo a cuerpo” porque cada uno de nosotros tiene su propia realidad, fuimos afianzándonos como grupo, tanto en amistad como en confianza. y así nació la idea de tener “Nuestro propio Proyecto”.
La Parroquia de Nuestra Señora de Caacupé (Osvaldo Cruz y Luna, villa 21-24 y Zavaleta) nos ofreció un lugar, maquinas de coser industriales nuevas, y que todas las ganancias fueran para nosotras.
En este emprendimiento estamos involucradas las dos voluntarias que venimos trabajando desde hace tres años junto con todos aquellas personas que quieran tomar el compromiso de sacar adelante “Nuestro Proyecto” y lograr la Reinserción de varias familias que hoy están “descartadas” de la sociedad
El padre Charly estaba en contacto con el CDM (Centro Metropolitano de Diseño) por otros motivos y nos invito a compartir una reunión con ellos. Tuvimos una entrevista, donde hablamos con muchas personas e intercambiamos nuestras opiniones. Se nos ofrecieron diferentes cursos que comienzan en febrero de 2012.
Mientras tanto nosotras teníamos que generar un poquito de capital.
Durante el 2011 nos juntamos todos los martes y jueves para coser.
La idea era que cada uno le enseñaría a la otra lo que sabía hacer
Hicimos sabanas, manteles con sus servilletas, cubrecamas, remeras, vestidos, paneras, bolsos, delantales, individuales, acolchados y hasta ropa para la murga del barrio.
Tenemos clientes que nos encargan confecciones
Tuvimos propuestas con diversos proyectos que estamos evaluando.
El taller no solo nos brinda La idea de un proyecto propio, sino que nos da:
*La oportunidad de conversar en forma privada con familias que así lo necesita.
*Aprendemos día a día, lo que es tener algo propio.
*Aprendimos a priorizar el proyecto, pues las ganancias vuelven al Taller
*Nos distribuimos las tareas, pues nadie es más que nadie.
*Aprendimos la importancia de un “amor con límites”.
*Que para un hijo no hay nada más necesario que “padres presentes”.
*Aprendimos que interactuar con los distintos a nosotros nos ayuda a comprender a los iguales.
*Los que poco tienen, más comparten aunque también a más peligros se exponen.
Sabemos que no es fácil, pero
Tenemos las manos.
Tenemos el lugar.
Tenemos los instrumentos.
Nos tenemos a nosotras
Y sobre todo Tenemos mucha Esperanza
Flor Seru Campos (voluntaria y coordinadora grupo de Familias del Hogar de Cristo) 15-6246-2555 mail: florseru7@hotmail.com. Facebook: Florencia Seru Campos